viernes, julio 31

El esparadrado y la autocensura, el periodismo que quiere el poder de Venezuela

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Tomado de deltonabonafide.com
Periodistas con esparadrapo. Con un aparataje legal encima suyo, como roca suspendida encima de sus redacciones. Periodistas que tengan un terrible fantasma revoloteándolos, ese espectro que se convierte en la peor de las censuras: la autocensura.
Sí, el proyecto chavista de Ley sobre Delitos Mediáticos apunta en el fondo ser eso: Esparadrapo, fantasma, grillete, recuerdo permanente en cada movimiento, cada coma, cada palabra editada, cada escena cortada de los periodistas venezolanos.
La amenaza es cárcel de seis meses a cuatro años para periodistas, dueños de medios y todo aquel que tenga una posibilidad de expresión de su pensamiento en un medio de comunicación impreso, televisivo o de cualquier otra naturaleza (léase blogger, twitteros y todo el mundo infinito del internet). Porque, tal como está estructurado el proyecto de ley, los artistas, cualquier actor, bailarín, puede ser motivo de un castigo por expresarse e infringir la ley, de acuerdo a la subjetividad que esta plantea.
¿Los delitos? Difundir informaciones que puedan atentar contra "la estabilidad de las instituciones del Estado", "la paz social, la seguridad e independencia de la nación", la "salud mental o moral pública" y el "orden público", o que "generen sensación de impunidad o de inseguridad" entre la población.
¿Cómo se definirá qué es atentar contra la salud mental? ¿cómo se puede definir qué es generar sensación de impunidad? "Sensación", una palabra per se subjetiva, se convierte en un mar de posibilidades interpretativas.
El proyecto apunta a castigos fuertes por la divulgación de lo que se califica como noticias falsas que "hubieren producido un perjuicio a los intereses del Estado", que provoquen "gran alteración a la tranquilidad pública" y a los que "manipulen" o "tergiversen" una noticia, "generando una falsa percepción de los hechos o creando una matriz de opinión en la sociedad".
El oficialismo y sus medios de difusión defienden su propuesta. La Agencia Bolivariana de Noticias destacó las palabras de la Fiscal general de la República, Luisa Ortega, que presentó el proyecto ante la Asamblea Nacional (acá la versión en el website de la Fiscalía). “Todo derecho debe tener un límite; pero no pretendemos cercenar la libertad de expresión, sino que se ejerza en el marco del respeto a los derechos de los demás”.
¿Quién determinará la veracidad, el grado de manipulación de una noticia? Aún no se define la entidad pública que lo hará. También el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela se hace preguntas en un comunicado sobre la ley, a la que califica como el primer paso para la Policía del Pensamiento.
"¿Qué entiende la Fiscalía por Delito Mediático? ¿El uso deliberado de un adjetivo? ¿Una apasionada polémica pública entre dos articulistas? ¿La parodia política de un humorista? ¿La publicación de una denuncia que afecte intereses sacrosantos? ¿Las cifras sobre las índices de criminalidad? ¿Las criticas ante los excesos de un poderoso?", inquiere el comunicado.
¿Se necesitan límites? Claro. Los necesarios en las sociedades democráticas y tolerantes con una prensa independiente. ¿Que hay errores en los medios? Por supuesto, como en toda profesión que tiene matices en la calidad de sus profesionales. Pero está claro que lo que ataca este proyecto es la libre fiscalización del poder, un principio universal que defienden los gobiernos demócratas. Un principio de contrapoder necesario. Que equilibra. Que cumple su labor de guardianía de lo que se prometió. Que audita todas esas maravillas ofrecidas que los ciudadanos necesitan saber si son o serán realidad.

Actualización necesaria
Vía Reuters: "Las transmisiones de al menos tres emisoras de radio de Venezuela cesaron el sábado (1 de agosto) luego de que el organismo que regula las telecomunicaciones en el país anunciara en la víspera medidas en contra de 34 concesiones de radio y televisión (...) La medida podría afectar a unas 240 emisoras de radio".

jueves, julio 30

Mediación en medio de la beligerancia

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Tomado de robertamsterdam.com

Hay una guerra, dicen unos. Hay un enfrentamiendo ideológico, pregonan otros. Es una simple confrontación política, también se afirma. El pulso entre el Presidente de la República, Rafael Correa y la prensa independiente es intenso en estos días. Una tensión que se ha ahondado por una incapacidad de entender, desde Carondelet, una de las esencias de este oficio presente en las sociedades democráticas: la fiscalización del poder.
Dentro de ese debate diario, El Telégrafo entregó ayer un excelente aporte de mediación, que es una de las misiones de la prensa (por eso se llaman medios, para mediar). Excelente puesta en escena en sus páginas de opinión en la que diversos articulistas abonaron sus puntos de vista sobre el conflicto Gobierno-medios, asunto que inicialmente fue abordado hace poco por la revista Vanguardia en su tema de portada. Allí, la revista hizo un pedido puntual: "Abra el puño, señor presidente".
Comparto lo que considero es la idea principal de cada articulista junto a preguntas reflexión sobre cada uno de sus argumentos:

"(El conflicto Gobierno-medios) Es una guerra política bajo un peligroso ropaje ideológico que imposibilita la comprensión de muchos ciudadanos".

¿Cómo superamos, los medios, con visión autocrítica, las fallas para llegar al ciudadano de forma práctica y que comprenda este actual proceso político?

"Parte de su trabajo (de la prensa) -no de su mala fe- es mirar al poder, escrutarlo, coincidir con él a veces, criticarlo... jamás meterse a la cama con él".

¿Desde cuándo se olvidó, desde las alturas, que una de las esencias del periodismo es ser contrapoder? ¿O estamos frente a un profundo desconocimiento de la labor histórica del periodismo?

"La opinión pública es una entelequia detrás de la cual no hay nadie más que personajes oscuros".

¿Personajes oscuros? ¿Cuando él integró esa llamanda opinión pública -por muchos años fue periodista-articulista de opinión en periódicos del país-, era parte de esa oscuridad?

"La doctrina, proclamada por Fernando Alvarado (secretario de comunicación), de llenar los medios públicos con contenidos oficiales, se impone a pulso con programas a la medida, desde aquellos elaborados por dependencias del Estado hasta esos otros que, sin serlo, cuentan con ardorosos conductores que entrevistan a mil y un funcionarios y profesan a ultranza los valores de la Revolución Ciudadana".

¿Los medios llamados públicos están haciendo el periodismo del deber ser, ese que se exige todos los sábados? ¿Hay que dejar de comprar, de ver, como nos sugieren todos los sábados, los otros medios e informarse "correctamente" con los públicos en donde sí se dice la verdad?

"Como lectora o televidente debo confesar que me enfurece encontrarme con reportajes sustentados en una sola fuente, con concepciones de ciudadanía o cultura del siglo XIX, con párrafos con encabezados de 'algunos piensan', 'muchos opinan' o peor aún, con críticas a programas, proyectos, evaluaciones del gobierno o algún municipio que se centran más en criticar a las personas que llevan a cabo ese programa en lugar de al programa en sí".

¿El vértigo del oficio nos lleva a cometer errores crasos como el unifuentismo? ¿Qué prácticas debemos mejorar en las redacciones para no ser acorralados por la adrenalina del cierre y cometer equivocaciones que luego se interpretan como omisiones premeditadas?

martes, julio 21

El asesinato de Watergate

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Lectores en el día de la renuncia de Nixon tras el caso Watergate, que fue denunciado por el Washington Post.
Tomado de pro.corbis.com

Todos los sábados los periodistas ecuatorianos recibimos una clase magistral del oficio. En las redacciones, allí, en medio de las computadores y los escritorios desordenados con montañas de papel, otros compañeros sabatinos que se unen son dos cantantes argentinos: Piero y Víctor Heredia. "Todos los días, todos los días, los diarios publicaban porquerías...", recuerda el primero. "Mienten, mienten, mienten, ¡qué forma de mentir!", denuncia el segundo.
El primer compañero sabatino es Rafael Correa, el Presidente de la República, con su enlace presidencial en el que informa de sus actividades a sus mandantes. Es él también el profesor de periodismo al que le fascinan los estribillos de los otros dos ya inseparables compañeros. Su cátedra del sábado pasado giró en torno a cómo sólo deben publicarse en los diarios información verificada. Se basa en un artículo de la Constitución, el 18, que lo repite insistentemente.
Así, para él es un error que diario El Comercio haya entrevistado a su ex Gobernador de la provincia de Loja, quien aseguró que sí le había informado al presidente a su debido momento sobre los contratos millonarios de su hermano con instituciones públicas. Es un error, según Correa, porque Nilo Córdova es un "descalificado".
Ese es su argumento, al que añade de manera muy inteligente un juego interesantísimo de lógica. Correa dice que la prensa puede, entonces, si quiere destruir a alguien, entrevistar a un hijo de vecino para que denuncie que tal o cual persona es un narcotraficante. O que él puede "ordenar" a los medios estatales El Ciudadano y El Telégrafo hacer algo parecido. No lo digo yo, allí está la fuente, argumenta el presidente.
Pero analicemos cuál es el argumento que por generaciones han usado los periodistas para aproximarse a una fuente. Aquellos de técnica periodística, de manejo del oficio, de conocimiento del deber ser de este maravilloso campo, que han permitido que esta institución (la periodística) tenga la credibilidad, por varios siglos ya, para que cualquier ciudadano, de cualquier parte del mundo, decida si se mete o no la mano al bolsillo y compre un ejemplar en el que cree.
Uno de los argumentos más sencillo es el de la cercanía de la fuente con alguien, con algo de lo que estamos reporteando. Otro es la credibilidad de esa fuente. A un doctor especializado en corazón le preguntaremos sobre enfermedades cardiacas, obviamente. Y si Nilo Córdova, ex Gobernador de Loja, por consecuencia ex personaje cercano hasta hace muy poco a Correa, nos dice que le advirtió de actos graves en su gobierno al Presidente por los que hoy el país debate profundamente, ¿no es lógico que se asuma esa fuente como importante?
No hay análisis serio, profesional sobre periodismo que pueda asegurar que esa fuente es descartable. ¿Por qué habría de serlo? ¿Porque al presidente no le conviene? ¿porque ahora no está a favor de su tesis? ¿porque denunció irregularidades en las primarias de PAIS en su provincia? ¿Cuándo una fuente es creíble? ¿Cuando es un ministro, un subsecretario o su asesor jurídico? ¿A esas no hay que verificarlas luego de una rueda de prensa?
Si ejecutáramos la teoría periodística de Rafael Correa los diarios tendríamos que salir con bastantes páginas en blanco. O repletas de las voces oficiales, como antaño, con ese periodismo repleto de la verborrea de relacionistas públicas burocráticos.
Con la teoría periodística de Correa, por ejemplo la reserva de la fuente, un principio universal del ejercicio periodístico en diversas democracias, sería un disparate. Con la teoría periodística de Correa, entonces, jamás hubiera existido Watergate. Bob Woodward y Carl Bersntein hubieran tenido que verificar ese primer soplo, ese primer hilo que al principio era solo una pista, que finalmente los llevó a revelar un monumental manejo corrupto de la administración de Richard Nixon, como presidente de los Estados Unidos. ¿Y quién, en la administración Nixon, les iba a decir "sí, claro, son y somos corruptos, hicimos tal cosa, anda publícalo"?
Y sin Watergate, el periodismo no hubiera tenido esa semilla que ha germinado en varias generaciones de perros guardianes que fiscalizan al poder para beneficio de la sociedad. Con errores, por supuesto. Con negligencias y corrupción, desde luego. Sin Watergate no hubiera existido muchísimos de esos periodistas que han destapado la pus en Argentina, Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Costa Rica, Venezuela y más. Y que se los sigue necesitando. Que se los necesitará siempre para el bien de las sociedades democráticas.
Son principios universales los que están en juego. Son esencias que tienen siglos de vigencia. Son los derechos fundamentales los que se atacan con esta tesis de Correa. Es el asesinato de Watergate.

domingo, julio 19

La China Suárez puede mandar en el Google en Ecuador

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Verónica, la China Suárez, presentadora y modelo ecuatoriana.
Tomado de www.eluniverso.com

¿Qué personaje histórico es usted? Pues puede llegar a ser hasta Hitler. Tan malo, con tanto deseo de poder y de control vertical que provoca miedo.
Pero también puede ser bonachón, divertido y bien vago, y ser una especie de encarnación criolla de Homero al responder a la pregunta ¿qué personaje de los Simpson eres? Así, amarillo y barrigón, ahora que esta familia está tan de moda en el Ecuador por sus dificultades de horario en la televisión nacional.
Puede ser eso y también muchas cosas más en la fantasía de los tests de las redes sociales en internet. Determinar qué personaje de los Transformers es o precisar a Lucifer como su demonio interior. Así de raro. Así de diversos pueden ser estos tests que antiguamente eran un pasatiempo obligado en las revistas ligeras, pero que hoy inundan (saturan, diría mejor) la virtualidad en la que muchos vivimos conectados.
Y somos realmente muchos. Según datos de Incom, empresa especializada en marketing por internet, los dos líderes en redes sociales virtuales en Ecuador, Hi5 y Facebook, tienen alrededor de un millón de usuarios en el país (650.000 y 350.000, respectivamente).
¿Qué importancia tiene este asunto tan banal de los tests? Cada cual mata su tiempo como quiere. Esa sería la primera reflexión, la del respeto. La segunda, que se me viene a partir de esta tendencia, es también una pregunta: ¿Cómo usan su tiempo en internet muchos ecuatorianos?
No hay datos definitivos, pero sí algunas cifras reveladoras si cruzamos estudios realizados. El uno, un sondeo de la Supertel, midió qué hacen en la red los ecuatorianos. Más de la mitad (54,48%) dice que la usa para el trabajo y 33,33% para asuntos académicos. Solo el 0,92% asegura que la diversión es su principal uso.
Sin embargo, dos estudios de Incom demuestran algo contradictorio a estas cifras. El top 100 de los sitios más visitados del Ecuador, según Alexa, un website especializado en medir el tráfico de cualquier página de internet en el mundo, revela que los sitios preferidos por los ecuatorianos son las redes sociales, con el 23%, seguidos de los buscadores con el 11%. A eso hay que sumarle el 5% que busca el sexo como temática preferida.
Más de 1’600.000 personas utilizan la red en Ecuador, según las cifras oficiales. De ese universo, y en plena campaña electoral del mes de abril, ¿saben cuál fue el nombre más buscado en Google en el Ecuador? Pues la China Suárez. Sí, según un texto escrito en el blog especializado de Marketing por internet, de Alfredo Velazco, a partir de un análisis en la red la conclusión fue esa. Verónica, la China Suárez, la guapa modelo de televisión, superó a Rafael Correa, Jaime Nebot o al Corcho Cordero.
El internet y sus redes sociales son un mundo impresionante. Está fascinando a los sociólogos. Un artículo del The New York Times ya lo profundizaba hace algún tiempo, sobre todo al analizar Facebook. Piensen en todas las ramificaciones que puede generar el estudiar su contenido: cómo se hacen amigos, cuántos entornos sociales tiene una persona, qué hace popular a un usuario adolescente y por qué hay falta de socialización en otros, qué nivel de consumo potencia el uso de las redes, etc. Es una cantidad asombrosa de información que, analizada con método, es una mina de hipótesis que se están haciendo conclusiones científicas.
Lo visualiza así Nicholas Christakis, un sociólogo de Harvard: “Estamos en la cúspide de una nueva forma de hacer ciencias sociales. Nuestros predecesores solamente pudieron soñar con la clase de información que hoy tenemos”.
Más allá de los análisis sociológicos que produce la era del Facebook, si usted está harto de esos tests que le repletan su vida virtual y que algunos denuncian que son formas para conseguir información clave que podría llevar a fraudes cibernáuticos, déjeme decirle que hay una esperanza. Use la herramienta Facebook Purity y los desterrará para siempre de su vida. Así de simple.

martes, julio 14

Un ejercicio de autocrítica: las preguntas que no hemos hecho a Correa

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Abdalá Bucaram, en un show en que cantó y bailó cuando era
presidente del Ecuador en 1996.

Tomado de cleveland.indymedia.org
Vamos a hacer autocrítica, que tanta falta nos hace en realidad a los periodistas ecuatorianos. Después de tantos insultos, después de tanto adjetivo exaltado de cada sábado, hagamos un pequeño ejercicio de qué nos ha faltado preguntar. Porque erramos, y mucho.
Y creo que, después del acuerdo que el propio presidente de la República reconoció que alcanzó con 12 legisladores en el Palacio de Carondelet para beneficio de su bloque de asambleístas en la próxima Asamblea, se me vienen a la reflexión un puñado de preguntas que nos han faltado a los periodistas hacerle a Rafael Correa:

1) ¿Qué opina del gobierno de Abdalá Bucaram, líder del PRE, con el que acaba de lograr un acuerdo político?
2) Repregunta a su potencial respuesta: ¿Y todos los casos de corrupción que se denunciaron en el gobierno roldosista no le hacen dudar por un momento de acordar posturas comunes con ese partido?
3) ¿El PRE es parte de la partidocracia que usted tanto critica y que en varias elecciones la ha barrido casi del mapa?
4) Repregunta a la siguiente (si contesta Sí): ¿Entonces por qué, si el PRE es parte de esa partidocracia que ha destruido al país en los últimos 30 años, su gobierno está lleno de funcionarios que pertenecieron a ese partido y con gran cercanía a su líder máximo?
Son preguntas y también reflexiones. Es una autocrítica necesaria.

PD necesario:
Diego Oquendo hizo quedar ya muy bien al gremio de periodistas ecuatorianos y, durante la entrevista que le hizo al Presidente de la República en Radio Visión, le hizo algunas de las preguntas necesarias. Aquí la transcripción de parte del diálogo:

Diego Oquendo: ¿Hay un pedido de Abdalá Bucaram Pulley que conforme una comisión que analice el supuesto golpe de estado en 1997, lo hará?, ¿qué piensa de Abdalá Bucaram Ortiz? para mí uno de los políticos más nefastos del país. ¿Se dejará que vuelva al Ecuador?
Rafael Correa: Le insisto nosotros no hemos tenido conversaciones con el PRE, nos ha pedido una reunión la Alianza Democrática por medio de Jhonny Firmat, del Municipalismo, y sí hemos tenido estrechos lazos de relación con el Municipalismo dicho sea de paso. Creo que fue un gobierno terrible (el de Abdalá Bucaram), yo jamás he tenido nada que ver....Creo que fue un gobierno que fue terrible....
Pero le he preguntado qué opina de Abdalá Bucaram Ortiz, arriésguese, pierda los votos del PRE....
Vea don Diego, no trate de robarle los huevos al águila... mi opinión la he dado cientos de veces, estamos aquí para luchar contra esa partidocracia que creemos que tanto daño le ha hecho al país. Yo la única vez que hablé con Abdalá Bucaram fue cuando salí del Ministerio de Economía que me llamó a ofrecerme la candidatura presidencial por el PRE y le dije no, muchas gracias, y de ahí no tenemos nada que ver con el PRE, yo incluso tengo motivos personales para estar contra el PRE y contra Dalo Bucaram que algún día se los contaré, no tenemos nada que ver, pero usted tiene un titular como el Diario El Universo, así es la prensa.
Pero que quede constancia que usted se niega, se resiste a definir políticamente a Abdalá Bucaram...
¿Qué quiere que le diga?... Yo creo que es el populismo que le ha hecho tanto daño al país, ¿qué quiere que le diga? Que me cae bien, que me cae mal, que es alto, guapo, ¿qué quiere que le diga?
Algo que le perjudicó al país pues, los costales de dinero que sacaron del Palacio Nacional presidente...
Yo estuve en las calles esa vez también, por favor... Ahora, cuidado, también siempre he dicho, cuidado porque pueda decir que se está contradiciendo, que la barbaridad que se hizo en el Congreso fue una cantinflada, ¿verdad?, o sea votar un presidente por loco con 44 votos... Yo no voy a legitimar tampoco a los socialcristianos, ni a Febres-Cordero que cuando les conviene son demócratas y cuando les conviene la democracia les apesta etc.. Pero si está satisfecho, quiere que le mente a la progenitora, ¿qué es lo que busca usted?, así son los periodistas.
Usted el tema de Abdalá Bucaram Ortiz lo trata con pinzas señor presidente
Oiga, cuál es la relevancia de Abdalá Bucaram Ortiz en la política ecuatoriana, para que voy a resucitar personas que ya en la política ecuatoriana prácticamente están en el pasado, ¿sería inteligente aquello?
Señor presidente, vayamos a un tema internacional...
Yo le quiero decir otra cosa muy clara.... jamás he dado un voto partido por la mitad por el PRE.

martes, julio 7

Y el verbo se hizo golpes

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El grito, de Munch.
Tomado de www.ciudadredonda.org

La palabra violenta se transforma. La palabra agresiva se convierte en puño. La palabra revestida de escarnio baja en forma de patada. Es una mutación que viene desde arriba, y que desde abajo se entiende como necesaria, como consecuencia obvia del mensaje encendido. De ese mensajero iluminado que los guía.
El puño, la patada, el robo, la llegada a la clínica lo vivieron hoy en Quito dos periodistas de El Comercio, según la nota que publica este diario en su sitio web. Mariela Rosero y el fotógrafo Martín Jaramillo recibieron vejámenes de supuestos estudiantes de la Universidad Central durante una cobertura. Eran jóvenes "revolucionarios". "¡Agente de la CIA!", le gritaban a la periodista durante la agresión, relata en su blog el Coordinador de Opinión de El Comercio, Rubén Darío Buitrón.
Parece que el mensaje violento comienza a calar. Que la campaña sostenida, repleta de adjetivos (mafias, bestias salvajes, corruptos, mediocres, vendidos, enanos, gorditas horrorosas....) empieza a generar un grado de animadversión en determinados grupos radicales. Que ellos ya no se contentarán con el grito, con la risa burlona, sino que buscarán algo más. Espero equivocarme.
Parece que en el Ecuador de hoy estamos empezando el proceso inicial -ya consolidado en Venezuela-, de agresiones a los periodistas. De golpes en coberturas clave a los comunicadores que tengan una postura crítica, independiente, en sus informaciones sobre el Gobierno. Chaleco conocido, periodista golpeado es una realidad en eventos complicados en la Venezuela chavista.
Y parece también que aquellos sectores radicales que comienzan a apuntar con más fuerza sus dardos y que ya chocan su puño derecho contra su palma izquierda, se olvidan que sí hay una prensa independiente que ha logrado mostrar las podredumbres de los últimos 30 años. Con falencias, sí. Con caídas, sí. Con falta de autocrítica, claro. Con errores, por supuesto, como en todas las profesiones en donde solo la utopía puede hablar de perfección. Esa prensa independiente existe en Ecuador y es necesaria como contrapeso vital en una sociedad democrática.
¿Esperamos más agresiones? ¿Otros robos sospechosos como el del pasado viernes a la revista Vanguardia en Quito, en su día de cierre, en el que se llevan todas las computadoras de la Redacción, pero no las de recepción? ¿Esas agresiones físicas las vamos a asumir como gajes del oficio? ¿Como parte de los procesos revolucionarios? A mí me parece que hoy el verbo, la palabra, se hizo golpes. Y eso es algo grave. Muy grave.

sábado, julio 4

Internet, ese terror para el totalitarismo

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Tomado de http://reusser.files.wordpress.com

Irán lo restringe. China lo bloquea. Cuba asusta a sus usuarios. El internet es una tormenta constante, en estos momentos, para el poder represivo en diversas partes del mundo. Es una angustia para los regímenes en los que no se respeta la libertad de expresión.
La revuelta iraní ha mostrado una vez más el poder de la red. El impresionante vértigo de las redes sociales es más eficaz y cualquier fuerza élite, poder militar o medios oficiales (públicos también le llaman), no pueden imponer la censura o la propaganda benigna frente a a la fuerza escurridiza del internet. No logran parar el asombroso desarrollo instantáneo del microblogging Twitter, o el impacto de un video subido casi al instante por YouTube. Solo se necesita un teléfono móvil, una laptop, una PC escondida y mucha adrenalina.
¿Por qué asusta tanto el internet a este tipo de poder? La respuesta suena obvia. La red es la herramienta perfecta para una nueva era de ilustración luminosa en sociedades oscuras para el libre debate. En esas sociedades donde se quiere imponer una sola verdad, en la que se quiere inducir a pensar en blanco o negro, sin matices, y en las que la prensa oficial les susurra que todo es maravilloso, que sus líderes no se equivocan.
Asusta porque es, también, el nuevo Enciclopedismo, ya no el francés de Diderot, sino el que impone Wikipedia y que puede generar escozor en un gobierno que no quiere que se recuerden sus masacres o las contradicciones a su postura política.



Tomado de http://mark-story.com

"El algún momento estable candado de un régimen acostumbrado a decirle a sus ciudadanos cómo ocurrieron las cosas, en donde los estados han contado su entorno mediático por largo tiempo, está amenazado", se asegura en el libro Acces Denied (Acceso negado), un gigantesco estudio basado en trabajos de la ONG OpenNet Initiative, una entidad de colaboración conjunta para hacer veedurías a la libertad de expresión on line de las universidades de Harvard, Cambridge, Oxford y Toronto. Con la ayuda de expertos mundiales se analizaron y clasificaron los países que más restricciones y bloqueos tienen para que sus ciudadanos naveguen por internet.
Veamos ejemplos. China, según una nota de The New York Times, ordenó que a partir del 1 de julio todas las computadoras personales vendidas en el país incluyan un software sofisticado que bloquee o filtre pornografía, pero también cualquier "información nociva". Este software permitirá a las autoridades actualizar con frecuencia las computadoras con una lista eternamente cambiante de websites prohibidos.
Cuba tiene una censura más dolorosa: la de la pobreza. Allí, según un informe de Reporteros Sin Fronteras, sus ciudadanos tienen que registrarse para entrar a un café internet del Estado, pagar por hora 2 dólares por un servicio nacional (solo e-mails) o uno internacional (que le permite acceder a toda la web) por 5,60, casi la tercera parte del salario mensual promedio. Eso, sin contar con que si tipea un nombre antirrevolucionario o alguna palabra que suene a disidencia, una ventana se abrirá advirtiéndolo y le anunciará el cierre por razones de "seguridad estatal".






Video tomado de un celular que muestra la muerte de Neda. Fue reproducido por las grandes cadenas.

Y en Irán, donde es prohibido tener acceso a una conexión mayor a 128 kbps en casas o sitios públicos (lo que limita la descarga de contenidos audiovisuales que puedan competir con los medios oficiales), la Guardia Revolucionaria, según informe de OpenNet Initiative, continúa la expansión y consolidación de su sistema de filtros de websites.
Sí, el internet aterroriza al totalitarismo. Los blogs, Facebook, Twitter, Flickr, YouTube y compañía son las gacetillas modernas que recuerdan a las que abrieron los ojos en siglos pasados a los que creían en la divinidad e infalibilidad de sus reyes corruptos. Son los instrumentos para contar que existe el Gran Hermano, pero el verdadero, no esa caricatura ridícula que nos viene vendiendo la televisión para alimentar el morbo del movimiento debajo de las sábanas. El real, el descrito por George Orwell en su novela 1984, está allí. Ese que lo controla y decide todo en el poder.