domingo, noviembre 8

Quéjese en la red, se puede hacer famoso

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Video de United Breaks Guitars.


A Dave Carroll le rompieron su guitarra. Le había costado 3.500 dólares, pero empleados de United Airlines le destrozaron el mango al trasladarla durante una parada en Chicago.
El músico canadiense, integrante de la banda Sons of Maxwell, reclamó por nueve meses y la aerolínea, con nula autocrítica pese a lo evidente del desperfecto, no le pagó los daños. Harto por el asunto, Carroll tomó una decisión: luego de escuchar el último no de un funcionario de United, le advirtió que iba a componer tres canciones sobre el asunto con sus respectivos videos y que las colgaría en YouTube.
United Breaks Guitars (United rompe guitarras) es un hit. No solo que hace pedazos a la aerolínea de una manera divertidísima, sino que genera un debate muy rico sobre atención al cliente. A la hora que escribo esta columna se ha visto el video 5,8 millones de veces y tiene casi 23 mil comentarios. La imagen de United que, muy tarde, ofreció disculpas fervorosas, quedó por los suelos. Es un fenómeno que solo la red puede mover en estos momentos.
Esto del servicio al cliente es un tema demasiado interesante para un país como Ecuador, en donde hay la percepción generalizada de que se desconocen aquellas máximas sobre “el cliente es el rey” o que “siempre tiene la razón”. ¿Quién no tiene una historia de indignación por un pésimo servicio? Por filas interminables, por poses agresivas tras una ventanilla, por respuestas absurdas o por impuntualidad desesperante.
Quéjese en internet entonces. El ejemplo de Carroll me puso a pensar sobre las opciones que puede dar la red para quejarnos de todas esas malas caras y malos ratos. Hay websites muy duros, otros con una visión más positiva, pero siempre con la misma premisa: ser un canal de denuncia para beneficio de ambas partes: los que están fallando para rectificar y la ciudadanía que puede ser escuchada.
Apestan.com es un site que impresionantemente alberga quejas de toda Latinoamérica y de países de Europa. Hay la sección Ecuador, con sus provincias, donde puede ver cómo desfilan los supermercados, universidades, operadoras celulares. O vaya a banquejas.com y verá la protesta especializada sobre las esperas en las agencias bancarias, las críticas a las páginas webs de las entidades o las de los usuarios de ciudades como Loja que piden más cajeros automáticos. Siga la carretera de la crítica en serviciosecuador.blog.ec o en pesimoservicio.com
Sí, puede ser que haya ligerezas en algunos de estos websites en cuanto a la identidad de los denunciantes, a las reglas y filtros para protestar, pero hay algo que debe preocupar a los que ofrecen servicios: la capacidad de masificar y de reenviar la información crítica (la viralidad, le llaman los que manejan el marketing online) es impresionante. Así que si alguien lo saca de quicio, ya sabe dónde quejarse. Puede que tenga su cuarto de hora de fama si lo hace con gracia.

miércoles, octubre 28

¿Vender más por un titular? Déjeselo a Citizen Kane

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Hay una muletilla del poder. Una muletilla que la repiten muchos ciudadanos que la escuchan de ese poder: los diarios ponen tal o cual titular, tal o cual foto para vender más periódicos.
Hablo de los diarios serios, por supuesto, de los independientes, que sí los hay en Ecuador y en Sudamérica, donde la tensión prensa-gobiernos es creciente.
Y hablo de las críticas que esos diarios reciben cuando un titular es molestoso, cuando va más allá de una simple transcripción de cita que implica una interpretación necesaria. O hablo de alguna foto que remueve conciencias. Que incita a la indignación. Ahí es cuando reaparece con fuerza ese lugar común: "Hacen de todo por vender más periódicos".
Este tema me salta por las críticas que escucho a menudo sobre textos de crónica roja. Algunas con fundamento, porque sí nos equivocamos, por supuesto. Los periodistas, al igual que doctores o ingenieros, no somos infalibles.
Hace poco se cayó una pared de una escuela pública en Guayaquil, Ecuador, y mató a Geovanna Arellano, una niña de 8 años que comía en su hora de recreo. Era, entonces, necesario mostrar la dolorosa foto de los restos de la pared destruida junto a un charco de sangre en el patio del plantel.
Era necesario para recordar que ese plantel no tuvo una inspección necesaria. Para darnos cuenta, luego del seguimiento periodístico de rigor, que 180 planteles en Guayaquil tienen paredes, espacios, infraestructura, ¡hechas por padres de familia! sin ningún control oficial. Sin ninguna supervisión técnica.
Era necesario para indignarnos. Para mediar entre un colectivo (padres de familia) y otro (autoridades) con un objetivo único: alertarlos. A los unos para exigir eficiencia, a los otros para darla.
Vuelvo al maestro de la ética periodística, el colombiano Javier Darío Restrepo. Los periodistas deberíamos visitar siempre su consultorio ético en el website de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). Y preguntar, participar, debatir...
Restrepo responde a la pregunta sobre los límites cuando la noticia es el dolor de un ciudadano corriente: "El problema no es si se publica o no, sino cómo se publica. Se trata de hechos públicos, que afectan a la comunidad y que, por tanto, deben ser conocidos".
¿Realmente se puede sostener que en los actuales tiempos el factor de decisión primordial para la compra de un diario serio sea un titular o una foto? ¿El New York Times, por ejemplo, venderá más diarios hoy por un título de portada? ¿Se puede pensar que una persona corre a sacar una moneda de su bolsillo por una foto en un diario serio que ve de pasada? Eso es teoría del siglo XIX. Eso es teoría de parte del siglo XX.
Recuerden esa imagen, ya en blanco y negro, del voceador gritando "¡Extra, extra, noticia de última hora!" y leyendo un titular apocalíptico: "¡Se inició la guerra!". Eso es pasado. La realidad ahora es un entorno en que las noticias duras ya se han consumido bastante antes de que lleguen a los impresos. En que los diseños, las fotos de portada de un día, se olvidan al día siguiente. Haga el ejercicio en su casa: recuerde cuál fue la foto o cómo estaba repartida la portada de su periódico favorito. ¿Puede recordarlo? ¿Se acuerda claramente del título principal?
En Estados Unidos y en España los diarios hacen esfuerzos espectaculares por sobrevivir. Esta semana, otra vez los informes hablan de resultados espeluznantes en la baja de circulación en ambos países. Y sus periodistas están buscando otra cosa en sus portadas, en sus contenidos, para vender más. Pero sus fórmulas no son titulares o fotos para hacer que usted se paralice en media calle y corra a sacar su moneda. Eso déjenlo para el recuerdo. Para cuando vean de nuevo Citizen Kane.

martes, octubre 13

Yoani grita desde su isla, desde su encierro

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Yoani Sánchez
Tomada de desdeelmonstruo.blogspot.com

Yoani grita encerrada. Grita desde su isla, que es su prisión. Grita en el twitter, en su blog, en el internet, ya que no puede gritarlo a viva voz en las calles de La Habana, en sus plazas, en una manifestación pública.
Esta semana su grito fue particularmente estridente: por cuarta vez las autoridades cubanas no la dejaron salir de su isla. No le dieron motivos del porqué de la negativa a dejarla viajar a los Estados Unidos a recoger el prestigioso premio María Moors Cabot de la Universidad de Columbia.
Yoani Sánchez, la famosa bloguera cubana licenciada en Filología, que a través de Generación Y le cuenta al mundo lo que no se cuenta en el Granma y la prensa oficial cubana, otra vez fue privada de una libertad básica del ser humano: la de movimiento.
Ya lo hicieron el año pasado, cuando no pudo recoger en España el premio Ortega y Gasset. Ella, que se autocalifica como una "balsera virtual", no se amarga. Grita en su cuenta de twitter que la noche de la premiación celebrará en casa con unos amigos. Remarca que no dejará que la negativa le arruine la felicidad del premio.
Su cuenta de twitter está llena de esos gritos, de metáforas sobre lo que es y no puede ser. Sobre lo que es y quiere ser. Sobre lo que no es y lo que sueña. "Que el mar que nos rodea sea sólo eso: mar y no barrotes o prohibiciones...", reflexiona. "¡Que nos dejen movernos en libertad! Tanto en el mundo virtual como en el real", grita otra vez.
Yoani grita con la yema de sus dedos. Grita cuando ellas tocan cada letra de su teclado en los momentos en los que puede acceder a la red en un país donde eso también se limita a sus ciudadanos.
¿Qué revolución hay sin libertades? ¿Valen la pena ese tipo de revoluciones? ¿Deben ser nuestros espejos? Yoani responde a diario esas preguntas. Debe estar intentándolo hacer en este momento a través de su grito. Es un grito virtual. Pero grito al fin.

sábado, octubre 10

La web también tiene evangelizadores

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Tomado de http://static.gnrfan.org/

Parece radio, pero no lo es. Lo que sí es, definitivamente, una forma distinta de comunicar. De llegar a gente de cualquier lugar del mundo a cualquier hora. Por eso acá los presentadores de los programas dicen “buenos días, buenas tardes o buenas noches”.
Los podcasts son otra de las formas alternativas para contar cosas en internet. Es un término que suena complejo y que solo tiene cinco años de inventado. Según la Oxford University Press surgió de la combinación de dos palabras: iPod, el popular reproductor, y Broadcast, que es transmitir por radio y televisión.
Hay podcasts para todo gusto: de tecnología, fútbol, literatura, sexo, salud, cine… Programas que en su mayoría son solo de audio (porque también los hay con video incluido), que se hacen a muy bajo costo y que están disponibles en internet cuando a usted le plazca.
Ecuador no se escapa a esta tendencia. Hay un movimiento que va creciendo, sobre todo a nivel de los geeks (apasionados por la tecnología), que no dudan en compartir conocimientos y aportar para disminuir esa brecha digital que resta competitividad a los países en donde es más profunda. Incluso hay los programas en vivo y que buscan personajes llamativos para enganchar a su audiencia, que si no alcanzó el horario indicado lo puede buscar, ya que queda subido a la red.
La palabra clave es evangelizar, recalca la periodista ibarreña Albertina Navas. “Desinterés por compartir, aprender y colaborar”, añade el diseñador gráfico Patricio Cevallos. Ambos están inmersos en el proyecto podcast.ec, un site que lleva siete programas sobre las redes sociales en la red.El formato es muy parecido al de un programa en cabina: invitados, preguntas, respuestas, lecturas. Solo que acá se necesitan mínimos equipamientos para hacerlo: una grabadora digital, un software gratuito bajado de internet, un guión, buena conexión y muchas ganas de compartir.
Las herramientas para difundir que un podcast existe son las que están en auge. El Twitter, Facebook, Hi5 multiplican de manera viral el aviso. El chistoso “radio bemba” de antaño parece broma de mal gusto. Ahora los tweets y las actualizaciones avisan a los amigos de los amigos qué se puede oír, qué se puede ver en la red. Radio 04 es otra de las decenas de apuestas ecuatorianas por los podcasts. Su oferta también está llena de sencillez: “Es una propuesta musical, informativa, didáctica y tecnológica independiente y sin fines de lucro que se emite desde Tulcán, Ecuador, y que persigue compartir con los oyentes el aprendizaje y lecciones que el conductor recibe de cada uno de los invitados al programa”, dice en su website.
TecnodatumKIT tiene una apuesta distinta. Esta combina audio y video y propone un programa semanal en vivo, todos los lunes, a partir de las 22:00, en los que el staff del blog Tecnodatum dialogan sobre tecnología, internet y nuevos servicios.
Compartir es la palabra clave. Paúl Barahona, conocido en las redes como Palulo, es otro de los inmersos en esta onda que, por ahora, no deja dinero, solo la satisfacción de ser mediador de conocimientos. Él, un diseñador riobambeño, acaba de lanzar su proyecto Radio La Voz, que busca aglutinar, desde diversos puntos del país y el mundo, los aportes de fans del rock, tecnología, fútbol, periodismo y más.Son aportes por amor a la camiseta, como se dice en el barrio. Es la contribución de otro tipo de evangelizadores del siglo XXI: los de la red.

miércoles, septiembre 30

La conciencia grita en su propio canal

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Tomado de elcinturondehipolita.com

Hay un cuento de Edgar Allan Poe que me fascina. Se llama William Wilson y su argumento, que retumba como pesadilla, es sencillísimo: Hay una conciencia, en este caso física, que persigue y llega a atacar al personaje central. Es idéntico, parece un clon. Siempre lo desenmascara, lo hace quedar en ridículo cada vez que Wilson destruye. Cada vez que transgrede. Cada vez que delinque. No importa que él sea poderoso, el otro es su sombra, su fantasma más temido.
Me he acordado de William Wilson ahora que estuve por Venezuela y entendí con más fuerza lo que está pasando en ese país con sus medios, polarizados, divididos al máximo, y haciendo cada día menos periodismo y más propaganda, con las excepciones que siempre habrán al generalizar. Me he acordado de William Wilson por Venevisión, un canal que suavizó su línea editorial (algunos hablan que la vendió) con el gobierno de Hugo Chávez. Pasó de ser fuerte crítico y actor importante a nivel informativo en el golpe del 2002, a ser un canal complaciente con el gobierno del principal impulsor del socialismo del siglo XXI en la región.
Y más me acordé de la genialidad de Poe al conocer lo que hace VVlibre, una cuenta de Twitter que algunos periodistas dentro de Venevisión abrieron (obviamente en la clandestinidad) para contar lo que no sale al aire. Para ser la sombra de los censores internos, los que cambian títulos en la web del canal, los que se reúnen con funcionarios que dan indicaciones para que los temas no suenen críticos. Para ser el fantasma más temido con todos esos que hacen propaganda, no periodismo.
"No más silencio, así fue censurada noticia sobre #huelgaoea en nuestra página web"; "Cifras que no verá en nuestro canal: Más de 30 muertes violentas este fin de semana en Caracas"; "Esperando si nos dan la orden de transmitir en vivo a Chávez desde la ONU. Lo cierto que "el imparcial" De la Cotera (ejecutivo de Venevisión) dijo q abrirá noticiero".
Son solo tres muestras de las actualizaciones en la red social de microblogging. Pero también son la muestra de cómo se destruye al periodismo cuando las radicalizaciones en una sociedad comienzan a afectar las tres principales dimensiones de la libertad de expresión: buscar, recibir y difundir información (acá informe que escribí en El Universo).
Ya, cuando cada bando cree tener la verdad; cuando una sociedad se divide sin matices entre los a favor y en contra y cuando los medios caen en esa trampa, allí ya no se hace periodismo, se hace propaganda. El espejo, ahora más que nunca, es urgente para todos.

viernes, septiembre 25

Más agresiones, más intolerancia

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La agresión a periodistas de la cadena estatal Ecuador TV.
Tomado de hoy.com.ec
Primero fue una agresión salvaje a la colega de la cadena venezolana Telesur, Elena Rodríguez, a la que, según su denuncia, se la golpeó y luego se le dejó un mensaje en su carro que decía: "La próxima no te salvas, puta de Correa".
Ayer, la arremetida de encapuchados fue contra un equipo del canal estatal Ecuador TV. Una turba, armada de palos, los rodeó, intimidó, golpeó y arrebató su cámara. El clima de intolerancia, en medio de revueltas, gases lacrimógenos, protestas, marchas y represiones policiales, va en aumento en Ecuador.
¿Por qué la agresión a un equipo periodístico del canal estatal? ¿por qué canalizar la furia contra un régimen en un camarógrafo y un periodista? Son signos de los tiempos en Ecuador, un proceso que va alimentándose día a día desde diversos escenarios con un lenguaje agresivo de parte de los sectores polarizados.
Antes fue a una periodista de El Comercio. Ahora a los colegas del canal estatal. Cuidado y la importancia la analicemos dependiendo de quién es el agresor y quién el agredido. El desastre, el horror y la violencia no tienen justificación ideológica. Serán siempre repudiables.

jueves, septiembre 3

Equilibrio hasta en 140 caracteres

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Tomado de ternurita.files.wordpress.com

"Lula: Yo no haría lo que Chávez hizo en los medios de comunicación". El título me llamó la atención. Era una alerta en Twitter de la cuenta de Globovisión, el canal venezolano que hace oposición a Hugo Chávez. Abro el enlace que me lleva al sitio web del medio y a la noticia completa que recoge las críticas del presidente de Brasil a la política chavista frente a los medios, pero que también relata la profunda crítica del ex líder sindical a los medios venezolanos.
Fue un título incompleto, descontextualizado. La idea global que Lula le dijo a la AFP fue: "Yo no haría lo que Chávez hizo en los medios de comunicación (...) Pero creo que los medios de comunicación no deberían hacer con Chávez lo que hicieron por mucho tiempo". ¿Apuro? ¿Error? ¿Dificultad por los radicales 140 caracteres del Twitter? Puede ser. No voy a juzgar mala fe, malicia o ingenuidad. Los críticos a ultranza de la prensa siempre piensan que hay seres en las redacciones con las manos cruzadas, pensativos, cavilando cómo destruir al que cae mal. Eso no lo vamos a cambiar. Y hay los otros, los que creen que está bien, que mientras algo golpee al "enemigo" todo está perfecto.
Lo que me parece interesante para reflexionar es que aún en 140 caracteres se puede ser equilibrado en una noticia dura, que es la que menos carga de interpretación tiene. El título en Twitter quedaba completo, redondo, con un simple "Lula: Yo no haría lo que Chávez hizo con la prensa, pero tampoco la prensa debió hacerle lo que le hizo".
Ya lo he dicho en este blog: Los periodistas a veces nos equivocamos, por supuesto. Y los títulos son una puerta al aplauso, pero también un abismo al infierno. Creo que la vacuna para esos errores que van amarrados de la adrenalina del cierre es hacer una pausa en medio de ese vértigo (sí, así digan lo que digan los que creen que informar primero es informar mejor, así sea con vacíos y errores). Imaginar que el balde de agua fría nos moja como en carnaval. Darse tiempo para el café, caminar. Esa pausa, tal vez, nos evite un sermón sabatino o dominical. Eso dependerá de en qué país se escuche ese sermón.