
Tomado de http://isabelaveneno.files.wordpress.com
La muerte, el delito, viaja en moto en Guayaquil y por eso tengo un reflejo cuando oigo a una. Esta vez no me funcionó. Lo único que oí fue un "te mato hijo de puta" y enseguida me quedé sin reloj, dinero, celular. Solo quería comprar pan, como lo debe hacer, con calma, cualquier ciudadano, para empezar su rutina diaria.
Pero la rutina, en Guayaquil, en Ecuador, cada vez se impregna más del absurdo. Porque es absurdo que comencemos a creer que lo anormal es normal. Es insensato que bajemos la cabeza, que aceptemos que la anarquía gobierne y que hoy alguien me sugiera que debo comprar el pan desde la casa. Y que mi vecina de puesto en mi oficina me diga que a otra compañera le robaron otra vez anoche en su ruta hacia su casa.
Me apenan mis hijas. Me da un profundo dolor cuando las veo, temerosas, preguntando si la zona en la que vamos es peligrosa. Pensando, a los ocho años, que un ladrón puede destruir una ventana. Intuyendo que pueden llevarse su juguete. Que debe cuidarlo con el cuerpo. Ocultarlo. ¿Cómo les explico que deben preferir el vidrio cerrado al golpe del viento que me hacía sonreír con una servilleta al vuelo cuando era niño? ¿Cómo lo hago? ¿Cómo les digo que viven en una ciudad, en un país, donde no pueden jugar libremente como cuando yo lo hacía de niño? ¿Cómo les hago entender que una bicicleta en las calles no es una opción segura? ¿Cómo? ¿Alguien tiene una respuesta?
Una vez más me lleno de preguntas. ¿Qué más hacemos desde el periodismo? Hemos hecho tantos temas, innumerables historias. Vi, reporteando, caras de luto de madres luego de la tragedia que se llevó a sus hijos. Oí sus quejas, su resignación. Atisbé sus lágrimas. Hicimos y hacemos tantas series, reportajes especiales, radiografías, informes, centrales, entrevistas, perfiles, editoriales, que ya, a veces, no sé qué más podemos hacer. ¿Pasa algo? ¿Logramos algo? Sigo, terco, creyendo que sí lo podemos hacer. Que debemos ser parte de la alerta para un cambio.
Por eso, con un grupo de bloggeros, de twitteros, de gente interesada en la tecnología y en su aporte a la sociedad, estamos impulsando el website delitosecuador.com similar a los que hay en otros países latinoamericanos. Es un mapa de la inseguridad que muestre, a medida que los usuarios van incluyendo los datos delictivos, las zonas rojas de las diversas ciudades del país. No como un muro de lamentos, sino como una guía, una herramienta colectiva para tomar decisiones. Y para hacer tomar decisiones a la Policía, que es la encargada, junto con las autoridades gubernamentales, de darnos garantías ciudadanas. Necesitamos manos para mejorar lo ya hecho. Necesitamos gente (diseñadores, periodistas, marketeros, programadores...) que puedan aportar con sus ideas en el grupo de Google creado para el asunto llamado Delitos Ecuador.
Vuelvo a las autoridades. Debe haber un Eliot Ness en la Policía ecuatoriana. Debe haber varios. Me resisto a creer que no hayan personajes dentro de esa institución que no se conmuevan con lo que pasa a su alrededor. Que no se indignen con todo lo que ven. Que no griten de una vez por todas que ya basta con lo que está pasando. ¿Los hay? ¿Dónde están? ¿Qué hacemos los periodistas? ¿Qué más hacemos?
Vuelvo a las autoridades. Debe haber un Eliot Ness en la Policía ecuatoriana. Debe haber varios. Me resisto a creer que no hayan personajes dentro de esa institución que no se conmuevan con lo que pasa a su alrededor. Que no se indignen con todo lo que ven. Que no griten de una vez por todas que ya basta con lo que está pasando. ¿Los hay? ¿Dónde están? ¿Qué hacemos los periodistas? ¿Qué más hacemos?