sábado, diciembre 5

Hay un germen revolucionario digital


Tomado de http://www.arttherapyblog.com

Hay una revolución en el periodismo. Son evidentes los cambios profundos. Siempre digo que están cambiando las formas, no las esencias del oficio. Y cuando hablo de esas formas me refiero a toda esta nueva capacidad de comunicar que abre la era digital. Y en la que, lo queramos o no, todos los que hacemos comunicación debemos entrar de alguna u otra manera.
Unos más, otros menos. El interés por la comunicación digital, por las formas de hacer periodismo por esta vía, que sepulta algunas visiones del pasado, aumenta en Ecuador. Crecen también esas posibilidades que riñen con los tiempos antiguos, en los que la audiencia, llámese lector, televidente o radioescucha, era tremendamente pasiva. Esperaba, sentada, la última noticia. Esperaba, alerta, a lo que le decía su medio. Ahora, cualquier persona, con un celular sencillo, puede difundir un evento, puede contar que algo, en algún lugar del mundo, está pasando. Y cualquier otro puede leerlo, verlo, oírlo. ¿Periodismo? Siempre que cumpla las reglas del oficio, claro que puede serlo. Serio, riguroso, contextualizado, contrastado, con fuentes, puede ser periodismo. Escribir bien un texto no es herencia obligada de un certificado de una facultad de comunicación colgado en la pared, como se lo visualiza en el proyecto de Ley de Comunicación. Las universidades siempre serán importantes, pero este oficio, tal vez como ningún otro, tiene un grado de desarrollo individual impresionante. Y también una flexibilidad para que otros profesionales puedan involucrarse en él.
Hay tanto interés que estos últimos días han sido fértiles en eventos que manejan el asunto. Ciespal hizo en Quito el encuentro La reinvención del periodista: respuesta al reto de la nueva cultura digital. ¿Reinventarnos? Algo de eso también se trató en la Fundación El Universo en Guayaquil en el seminario Redes Sociales en el futuro de la comunicación ecuatoriana. Y Loja, una ciudad que cada vez sorprende más por su capacidad de gestión en cuestiones tecnológicas y por su preocupación por desarrollar conocimiento académico en esta área, tuvo dos eventos: el Congreso Campus, que reunió a 70 expertos de primer nivel para compartir experiencias vinculadas a la gestión del conocimiento y web 2.0. y el BarCamp Loja, un evento gratuito, de tinte informa, que tiene la filosofía de compartir conocimientos de tecnología en múltiples conferencias.
Escuchar, escuchar. Que las marcas, los grandes medios no tengan miedo a las críticas en las redes sociales. Abrir la mente a nuevas formas de conseguir información en el periodismo. Cambiar el chip de cómo se puede cubrir periodísticamente un evento. Redimensionar el modelo de trabajo en los medios. Son solo algunas de las ideas que se debaten, que se piensan y que dan una dimensión de que hay cambios. Y que vendrán más en la forma de cómo recibimos, y como participamos como ciudadanía activa en ese ida y vuelta moderno de los mensajes.

18 comentarios:

calú dijo...

Como decía Bob Dylan: "The times they are Changin" http://www.goear.com/listen/be72694/the-times-they-are-changin-bob-dylan
y es interesante ser parte de esos cambios no sólo como expectador. Gracias por la mención, los posts de tu blog ya se han convertido en lectura obligada, y parte de mis RSS. Nos seguimos leyendo.

Fernando Astudillo dijo...

Gracias a ti, Carlos. Me encanta el trabajo que se está haciendo en Loja. Y eso debe saberse. Mañana este post sale como mi columna en La Revista de El Universo.
Un abrazo

Francisco Romero Morán dijo...

Parece ser que el nivel intelectual ha descendido actualmente en el Ecuador, ya que no nos damos cuenta del por qué protestamos, sino que la premisa es simplemente oponernos por oponernos. Osea, sólo porque les cae mal el Presidente, todo lo que se propone es malo. Pero analicemos algo que se dijo hace poco como argumento contra un tema de la ley de medios.
Se propone la profesionalización de los periodistas y reporteros. Es decir, que tengan título profesional como periodistas. El argumento contra esto es que atenta contra la libre contratación, la libertad de expresión y el derecho al trabajo. ¿Entonces para qué estudiar en una universidad? ¿Para qué protestar porque se cierran las universidades? ¿Entonces son giles los que se queman las pestañas en la FACSO? ¡Pensemos por favor! ¿Qué mensaje se le envía a los miles de jóvenes que estudian y aspiran a ser profesionales? Para qué prepararse si el "Gran Señor Empresario" dueño del canal, tiene la potestad de contratar a quien le dé la regalada gana. Aunque sea un desconocido extranjero que no sabe ni nuestro idioma, que no tiene título, que no tiene ni la más mínima idea de nuestra idiosincracia, o de nuestra historia, igual se le paga un sueldazo que jamás se le pagaría a un nacional.
Osea en nuestro país no hay talento. Y la frase de: "Prefiera lo nuestro" ¿dónde queda?
Es imprescindible que el periodista tenga título profesional; porque mientras que un doctor en un programa sólo habla de medicina, los periodistas hablan de todo. Ellos lo saben todo. Política, economía, ciencias y tecnología, legislación, educación, farándula, incluso aunque nunca en su vida hayan pateado una pelota se dan el lujo no sólo de opinar, sino de criticar y condenar a deportistas profesionales. En pocas palabras, son sabelotodo. Entonces, lo mínimo que debe tener un sabelotodo es un título profesional.
Por lo que debemos de protestar; es por la mala educación que hay en nuestro país, desde la escuela hasta la universidad. Profesores que aún enseñan con el método de memorización, escuelas y colegios que tienen hasta 80 alumnos por aula. Empresarios que cuando el graduado va a buscar trabajo para pagarse la universidad, le dicen en la cara: "A no, o me trabajas o estudias". O tienen esos "horarios rotativos" que no ayudan al que estudia, porque no le permiten tener continuidad en sus estudios porque un día entra en la tarde otro en la mañana y otro en la noche. ¡¿Qué es eso, por Dios?! Y así dicen los empresarios que tienen consciencia social. O empresarios que se roban las utilidades del trabajador o que nunca les pagan sus aportes al seguro.
Si vamos a protestar, que sea con conocimiento de causa y no sólo por odio irracional.


Atte.

Francisco Romero M.

Fernando Astudillo dijo...

Muchas gracias, Francisco por tu opinión. Valoro cada una de tus reflexiones y críticas a mi argumento y las respeto como el que más, aunque la experiencia práctica en el mundo del periodismo me dé razones para decir que no las comparto. He conocido masters que no saben hacer un planteamiento básico y coherente para un reportaje. Conozco gente de la Facso, que tú mencionas, donde estudié por cierto, que fueron mis profesores y que no sabían escribir una noticia. O no enseñaban cómo hacerlo a pesar de que esa era su materia. Y, aún más grave, autoridades que iban tres o cuatro veces al año a dar clases. Como en el segundo parcial se encontraban con que no había material para calificar, la salida era duplicar la nota del primer parcial, que había sido dada por un deber sencillo. Esa fue mi universidad. También tuve profesores valiosos, desde luego. Y también aprendí y conocí gente muy valiosa. Todo, en la vida, si se lo mira con positivismo, te deja algo importante. Suelo decir que la vida es una reportería, hablando en jerga periodística. Y, paso a paso, en esa reportería, se va aprendiendo.
Y conozco también, Francisco, gente que no pisó una facultad de comunicación y que tiene en la piel la esencia del oficio. Que tiene en el corazón la pasión de ser periodista (que, por cierto, no es una profesión para enriquecerse como tú mencionas).
La universidad siempre será importante, no la desmerezco, pero esta profesión tiene unas características, unas señas particulares, que la hacen diferente, tal como tú mismo lo mencionas al etiquetarnos de sabelotodos. Ojalá pudiéramos ser sabelotodos. La verdad es que, como autocrítica, debo darte la razón de que hay muchos problemas dentro del periodismo ecuatoriano. Hay muchas deficiencias (como las hay en todas las carreras), y hay que batallar para mejorar eso. Hay que partirse leyendo, aprendiendo nuevas cosas, tratando de entender más y mejor nuestro entorno y el mundo que nos rodea. Tratando de aplicar la tolerancia con el que no nos cree y con aquellos a quien nosotros no creemos, aunque a veces es difícil.
Te agradezco nuevamente por tu crítica. Me ha hecho reflexionar mucho. Te invito a leer este blog. Justamente escribí mi argumentación sobre este asunto de la profesionalización hace poco en este post que te adjunto.

http://periodismoenmetamorfosis.blogspot.com/2009/11/no-benjamin-tu-no-puedes-escribir-eso.html

Anónimo dijo...

Talvez Francisco se refiere a los talentos de pantalla extranjeros que están en nuestra tv ecuatoriana. Pero a ellos no se refiere la ley porque no escriben las noticias solo las leen y comentan. Entonces por alli no va la cosa. Pero no hay que satanizar si hay o no extranjeros, si te das cuenta ahora les dan más oportunidades a los ecuatorianos, con las telenovelas, programas de farándula, etc. Y me parece muy bueno esto de traer extranjeros porque de ellos se aprende y se crea un espiritu de competitividad que tanto nos hace falta.
El periodismo es de esas profesiones más apegadas a lo social, a la gente, al entorno. Y no todo el que se ha graduado con el título tiene esa sensibilidad propia de un periodista o escritor acreditado. Cuando la profesión es más bien vinculada a las emociones, a los pensamientos, más que en las teorias, el cartón no vale de mucho si no se tiene ese afán de servicio. El título es un pretexto para hacer lo que amas. Si solo vas a tu trabajo, te sientas y redactas una nota como cepillarse los dientes, eso es ser un mediocre pero con título.

Maria Isabel Espinosa dijo...

La era digital es una era a la cual indudablemente pertenecemos, la tecnología ha sobrepasado las expectativas del ser humano, pero también lo ha limitado, en una esfera en donde lo global tecnológicamente hablando, también ha aislado e individualizado al ser humano, donde los acercamientos en las esferas públicas se han virtualizado, preguntándonos así ¿qué es lo verdaderamente real? Si bien, el Internet nos permite tener una inmediatez de los sucedido en el mundo, como si lo viviéramos al instante y hasta comentamos de los hechos, también hay que tener en cuenta, que esto se debe a demandas comerciales y de mercado, donde la noticia entra como un producto de valor y de uso, a lo cual, los usuarios tienen accesibilidad más a la información pero donde los valores de sentidos y significados no se definen del todo por la inmediatez del medio, por eso importante la contextualización para hacer periodismo de calidad, donde uno no sólo se queda con una vaga impresión de lo sucedido, si no, que mediante ese periodismo investigativo de la prensa , de la radio, de la televisión y también del Internet , a la colectividad se le permite tener un acercamiento más ecuánime e interpretativo de la realidad, no es cuestión de satanizar al Internet como se lo hizó con la televisión, sino, de que la información no es del todo sustancial, por ende uno como receptor no debe sólo conformarse con una sola fuente de información, sino de enlazarse con varias fuentes que le permita varios criterios óptimos para actuar en la realidad.

Fernando Astudillo dijo...

Totalmente de acuerdo María Isabel. El manejo de los hipervínculos es esencial ahora. Es el contexto tan necesitado en los diarios y en todo periodismo. Sin enlaces, sin referencias, un producto online pierde calidad. Saludos, y gracias por tu aporte.

Roger dijo...

Sin duda las nuevas tecnologías han logrado transportarnos a una vorágine de la información donde la gente quiere contar sus propias noticias, sus vivencias, lo que pasa en su barrio, en su cantón, ciudad o país, y hay quienes incluso empiezan a hablar de un “periodismo ciudadano”.

Sin embargo, creo que quienes nos formamos en las escuelas de comunicación o trabajamos en los medios no estamos para dejarnos enredar en esa espiral. Por el contrario, que esos insumos nos sirvan para retomar esa tarea que no debimos haber olvidado y que hace que la sociedad vuelva a repetir sus mismos errores del pasado: contextualizar los hechos.

Y es que es eso, nuestra sociedad, hoy más que nunca no necesita ser atiborrada de datos sueltos, de extractos den realidad, sino que a éstos se los junte, se los relacione.

Que esa revolución digital sirva sí, pero para articular esos hechos que no son aislados y que finalmente obedecen al mismo patrón o forman parte de una misma historia. Pienso que la reflexión de los periodistas debe venir por esa vía.

No olvidemos pues, las reglas del oficio, como usted mismo menciona, periodismo serio, riguroso, contextualizado, contrastado y con fuentes. Con esta nueva capacidad de comunicar que abre la era digital, lo único que tendríamos sería fuentes, pero lo demás sigue siendo un trabajo duro.

Fernando Astudillo dijo...

Completamente de acuerdo, Roger. La contextualización de los hechos es una obligación desde hace rato del periodismo que quiere sobrevivir. Ya no bastan los qués para los ciudadanos (y con ello las famosos 5Ws). Ellos necesitan los porqués y los qué pasará. Si no, estamos con medio cuerpo en el ataúd.

GRUPO dijo...

Estoy de acuerdo en lo que usted dice respecto a que no es necesario tener un título para ser un escritor que se permita desarrollar los estándares de calidad del periodismo. Sin embargo y al igual que usted, creo que la Universidad fomenta el desarrollo del ser humano. Analizar los debates que en la actualidad se presentan en varias instituciones sobre la actualidad periodística, es muy coherente para restablecer el quehacer del oficio de ser periodista. Tener de nuestro lado al inmediatismo y saber como confrontarlo, pienso que es, en gran medida, un instrumento para la autocrítica.

Leonel Palacios García dijo...

Estoy de acuerdo con usted sobre estos puntos tratados, sin embargo, si bien es cierto que la nueva era digital transformó nuestro quehacer periodístico, hay que tomar en cuenta los nuevos problemas que surgen, entre ellos, mencionaría el hecho de que la mayor parte del Periodismo Digital no cuenta con una Contrastación de Fuentes Directa, es decir, gran parte de la información con la que se trabaja en los medios virtuales, son de segunda mano. Lo digo con conocimiento en causa, trabajé hace un año en un periódico virtual, y en este punto, evidentemente que ubicábamos de qué fuentes provenía nuestras noticias, pero allí se daba más bien una “Contrastación de Medios”. En lo personal, creo que no hay como una contrastación directa, no hay como el Periodismo cercano, (cómo en los tiempos antiguos como usted dice) donde las fuentes son tan fidedignas, claro está, siempre y cuando lo quiera el periodista.

Fernando Astudillo dijo...

Sí, es cierto. Hay que analizar los diversos debates que se están dando sobre el oficio. Es sano, necesario, justo.

Fernando Astudillo dijo...

Leonardo, justamente por lo que dices sobre que la mayor parte del periodismo digital no cuenta con elementos clásicos del oficio, es que reinvindico que no hay dos periodismos: hay uno solo. El periodismo digital, para ser bueno, para superar como se dice que superará definitivamente al clásico en volumen de producción y consumo, debe tener las mismas herramientas básicas que siempre han estado en los manuales del oficio. A esas súmale una eterna que debe acompañarnos asida a nuestra piel: la duda. Esa compañera siempre ayuda. Saludos

Anónimo dijo...

Hay un germen revolucionario digital.
Al avance de la ciencia y la tecnología nadie con un compromiso de responsabilidad puede escapar, de esto es muy importante que todas las profesiones hagan uso de ellas intenten traspasar las barreras de la educación de facultad a la creación como aporte a su profesión, que es lo que falta en la mayoría de universidades, es decir la investigación. En el caso del periodismo no hablo de la educación como disciplina social sino como, innovación de la profesión, de otra parte en este artículo de manera astuta, ingresa en la ley de comunicación hablando de la restricción de hacer periodismo sin título universitario, pienso que las facultades forman seres responsables y quien no tiene información universitaria no responde a una profesión sino a un dueño, nada más.

Natalia Enríquez dijo...

Fernando:

No importa en donde pongamos nuestras palabras, ideas o reflexiones, ni mucho menos si hay un formato más o menos masivo que otro, es decir la forma es el fondo, a veces profundizar está directamente relacionado con el tiempo y el espacio que eso conlleva. Ahora, en esta era digitalizada, creo que la exigencia está en hacer mejor periodismo a pesar de lo fácil que parece ser.

Fernando Astudillo dijo...

Gracias por lo de astuto compañero anónimo y gracias por la crítica. No comparto, pero respeto, el absoluto que afirma con esta frase: "Pienso que las facultades forman seres responsables y quien no tiene información (sic) universitaria no responde a una profesión sino a un dueño". Conozco algunos periodistas de gran valía que no estudiaron en una facultad de comunicación y créeme que responden bastante a su conciencia.

Fernando Astudillo dijo...

Concuerdo absolutamente contigo Natalia. "La exigencia está en hacer mejor periodismo a pesar de lo fácil que parece ser", como dices.

Andrea dijo...

Que bueno que estes opinando de lo que dice la gente. Eso es interactividad!